Joyas de los Testimonios 3

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Un llamamiento a los miembros de la iglesia*

Cuando obreros de experiencia inician una campaña de evangelización en un lugar donde hay miembros de nuestra iglesia, es deber solemne de los creyentes que están radicados allí hacer cuanto esté a su alcance para preparar el camino del Señor. Deben escudriñar su corazón con oración y quitar de él todo pecado que les impida cooperar con Dios y con sus hermanos. 3JT 344.1

No siempre esto ha sido bien comprendido. A menudo creó Satanás una atmósfera que impidió que los miembros de la iglesia discernieran las oportunidades de servir. Muchas veces hubo creyentes que permitieron a Satanás servirse de ellos en el momento mismo en que hubiesen debido consagrarse enteramente a Dios y al adelantamiento de su obra. Inconscientemente, se extraviaron lejos del camino de la justicia. Al cultivar un espíritu de crítica y de maledicencia, de piedad farisaica y orgullosa, contristaron al Espíritu de Dios y demoraron considerablemente la obra de los mensajeros del Señor. 3JT 344.2

Este mal ha sido señalado en repetidas ocasiones y en diversos lugares. A veces los que se habían dejado llevar por un espíritu de censura y de condenación se han arrepentido y convertido. Entonces Dios pudo usarlos para su honra y gloria. 3JT 344.3