Consejos Sobre la Salud

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La confianza en Jesús

Ningún médico que confíe en su propia fuerza está seguro. Los médicos no debieran dedicarse a su trabajo con una actitud mental descuidada e irreverente. En todo momento deben confiar en Aquel que dio su vida por la humanidad caída y que respeta la propiedad que ha comprado. En esa forma considerarán adecuadamente lo que la sangre de Cristo ha adquirido. Se colocarán todas las piezas de la armadura celestial a fin de ser protegidos de los asaltos del enemigo. Esta es una salvaguardia contra el pecado que los médicos deben utilizar si quieren tener éxito en su obra. CSI 588.1

Nuestros cuerpos pertenecen a Dios. El pagó el precio de la redención por el cuerpo tanto como por el alma. “¿O ignoráis... que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio, glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. 1 Corintios 6:19-20. “El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo”. Vers. 13. El Creador vela sobre el organismo humano y lo mantiene en acción. Si no fuera por su cuidado constante, el pulso dejaría de sentirse, cesaría la acción del corazón, y el cerebro no desempeñaría sus funciones. CSI 588.2

El cerebro es el órgano e instrumento de la mente y controla la totalidad del cuerpo. Para que el resto del organismo se mantenga con salud, el cerebro debe tener salud. Y para que el cerebro tenga salud, la sangre debe ser pura. Si la sangre se mantiene pura por medio de hábitos correctos de comer y beber, el cerebro se mantendrá debidamente alimentado. CSI 588.3