Consejos para los Maestros

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Loma Linda

Una noche se me despertó e instruyó para que escribiese un testimonio directo relativo a la obra de nuestra escuela de Loma Linda. Esta escuela debe hacer una obra solemne y sagrada. Las enseñanzas de la reforma pro salud deben destacarse clara y brillantemente, a fin de que todos los jóvenes que asistan allí puedan aprender a practicarlas. Todos nuestros educadores deben ser estrictos partidarios de la reforma pro salud. CM 237.2

El Señor desea que verdaderos misioneros salgan de nuestras escuelas como hombres de avanzada. Han de estar completamente consagrados a la obra, y como colaboradores de Dios ensanchar diariamente su esfera de utilidad. La influencia de un consagrado médico misionero como maestro en nuestras escuelas es inestimable. CM 237.3

Debemos convertirnos de nuestra vida deficiente a la fe del Evangelio. Los seguidores de Cristo no necesitan preocuparse por brillar. Si contemplan constantemente la vida de Cristo, serán transformados a la misma imagen en su mente y corazón. Brillarán entonces sin intentarlo superficialmente. El Señor no pide una ostentación de bondad. En el don de su Hijo, hizo provisión para que nuestra vida interior esté imbuida de los principios del cielo. El apropiarnos de esta provisión es lo que nos llevará a manifestar a Cristo al mundo. Cuando el pueblo de Dios experimente el nuevo nacimiento, su honradez, integridad, fidelidad, y sus principios firmes, lo revelarán infaliblemente. CM 238.1

¡Oh, qué palabras me fueron dirigidas! ¡Qué amabilidad fue recomendada por la gracia abundantemente concedida! La mayor manifestación que hombres y mujeres pueden hacer de la gracia y poder de Cristo, se revela cuando el hombre natural llega a participar de la naturaleza divina y, por el poder que imparte la gracia de Cristo, vence la corrupción que existe en el mundo por la concupiscencia (17 de mayo de 1908). CM 238.2

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Hay una plenitud de experiencia que cada maestro puede alcanzar. Los estudios que emprendáis habrán de fortalecer vuestra fe y confianza en Dios, y os enseñarán a trabajar como su mano auxiliadora; o si no, os dejarán en peor condición que antes. Los que obran de acuerdo con los principios que el Señor ha dado, se situarán en terreno ventajoso. Las misericordias y bendiciones del cielo penetrarán en su vida, habilitándolos para cumplir la voluntad de Dios. CM 238.3

Enseñad los principios sencillos de la Palabra de Dios, haciendo de la Biblia el fundamento de vuestro estudio. La verdadera educación superior es la que se recibe sentándose a los pies de Jesús y aprendiendo de él. Sea la edificación de vuestro carácter de acuerdo con el modelo revelado al hombre en la vida de Cristo. CM 239.1

En todo vuestro trabajo, haced como el labrador cuando trabaja para obtener los frutos de la tierra. Aparentemente desperdicia la simiente; pero, oculta en el suelo, ella germina. El poder del Dios vivo le da vida y vitalidad, y se ve “primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga”. Marcos 4:28. Estudiad este proceso maravilloso. ¡Oh, hay tanto que aprender, tanto que comprender! Si perfeccionamos nuestra mente hasta lo máximo de nuestra capacidad, continuaremos durante las edades eternas estudiando los caminos y las obras de Dios, y sabiendo más acerca de él. CM 239.2