Sermones Escogidos Tomo 2

1/75

Sermones Escogidos Tomo 2

Introducción

El ministerio inspirado de Elena G. de White está indisolublemente vinculado al nacimiento y posterior desarrollo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Mediante sus escritos y sermones la mensajera inspirada de Dios animó a los desanimados creyentes luego del gran chasco de 1844, les impartió nuevas esperanzas, dirigió su atención a la «verdad presente» de la Biblia, y los motivó a llevar el mensaje de los tres ángeles a todo el mundo. Su don profético, unido a su inquebrantable confianza en la Biblia como la infalible prueba, tanto de la verdad como de la práctica, proveyó una sólida base para un movimiento tan pequeño cuando comenzó, que únicamente la especial dirección divina pudo hacer que el movimiento adventista sea lo que hoy es: una iglesia mundial con millones de miembros, con obreros en todos los rincones del planeta que proclaman las buenas nuevas de que Jesús vuelve pronto. SE2 7.1

Sus escritos constituyeron un componente esencial en su ministerio. Desde que era una adolescente esta destacada mujer consignó por escrito los mensajes que Dios puso en su corazón y le mostró a través de visiones. Con el paso de los años, sus escritos fueron ofreciendo consejos sobre prácticamente todos los aspectos de la vida humana y del desarrollo de la iglesia. Dios le reveló las necesidades de individuos y de la iglesia como institución, y ella no titubeó al comunicar los consejos y las determinaciones celestiales. Únicamente una persona que creía en el llamamiento divino pudo haber utilizado su tiempo y sus fuerzas en forma tan diligente para redactar a mano aquellos mensajes inspirados. Muy a menudo dichos mensajes llegaron en el momento preciso para que la iglesia no fuera desviada de su derrotero. SE2 7.2

Sin embargo, escribir no fue la única faceta del ministerio profético de Elena G. de White. Sin haber recibido educación formal, se convirtió en una de las más destacadas y dinámicas oradoras de la época. Cuando se conocía que ella iba a predicar en alguna iglesia o reunión pública, la gente acudía de muchos lugares para escucharla. Utilizaba su voz con gran maestría, y la podían escuchar incluso aquellos que se encontraban de pie, distantes de donde ella hablaba. Al público no religioso por lo general le hablaba del tema de la temperancia, aunque siempre sus charlas llevaban un implícito mensaje: «Cristo, nuestra justicia”. Ella se gozaba en hablar de Jesús y de su incomparable gracia. SE2 7.3

Hace cuatro años publicamos en español el tomo 1 de SERMONES ESCOGIDOS. La acogida ha sido tan buena que ahora ofrecemos el tomo 2. Al igual que los mensajes del primer libro, los sermones y charlas que aparecen en el presente tomo son mayormente de la segunda mitad del ministerio de Elena G. de White. Esto podría atribuirse al hecho de que sus mensajes fueron recopilados con mayor fi-delidad en ese período que durante los primeros años de su ministerio. Dichos mensajes fueron registrados taquigráficamente y gracias a ello el lector podrá captar el peculiar «estilo” de la señora de White como oradora. SE2 8.1

Confiamos que una visión más profunda y una más íntima relación con el Señor recompensen a todos los que lean los mensajes de la presente obra. Según lo indique la demanda, y en el momento en que ello resulte materialmente posible, se publicarán nuevas recopilaciones de sermones de Elena G. de White.* SE2 8.2

Los FIDEICOMISARIOS DEL PATRIMONIO WHITE