El Ministerio de Curación

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Peligro que entraña el conocimiento especulativo

Uno de los mayores males que acompañan la búsqueda de conocimientos y las investigaciones de la ciencia, es la disposición a exaltar la razón humana más allá de su verdadero valor y su esfera apropiada. Muchos intentan juzgar al Creador y sus obras con el escaso conocimiento que tienen de la ciencia. Se esfuerzan por determinar la naturaleza, los atributos y prerrogativas de Dios, y se entregan a teorías especulativas respecto del Infinito. Los que se empeñan en este modo de estudiar pisan terreno prohibido. Su investigación no les dará resultados provechosos, y si persisten en ella lo harán con peligro de sus almas. MC 334.1

Nuestros primeros padres fueron inducidos al pecado por haber codiciado una ciencia que Dios les había vedado. Al procurarla perdieron todo lo que era digno de ser poseído. Si Adán y Eva no hubieran tocado el árbol prohibido, Dios les hubiera comunicado un conocimiento sobre el cual no hubiera recaído la maldición del pecado, sino que les hubiera allegado gozo eterno. Todo lo que obtuvieron al prestar oídos al tentador fué un conocimiento del pecado y sus resultados. Por su desobediencia, la humanidad se apartó de Dios, y la tierra quedó separada del cielo. MC 334.2

La lección es para nosotros. El campo al cual Satanás condujo a nuestros primeros padres es el mismo al cual atrae a los hombres hoy. Está inundando el mundo de fábulas agradables. Valiéndose de todos los recursos de que dispone, procura inducir a los hombres a entrar en especulaciones respecto de Dios. Así trata de evitar que consigan el conocimiento de Dios que constituye la salvación. MC 334.3