Nuestra Elevada Vocacion

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Una influencia irresistible, 20 de agosto

Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia. Colosenses 3:12. NEV 240.1

Las palabras bondadosas, las miradas agradables, el semblante gozoso, arrojan un encanto alrededor del cristiano que hace que su influencia sea casi irresistible. Esta es una manera de obtener respeto, y de extender la esfera de la utilidad, lo cual cuesta poco. Es la religión de Cristo en el corazón la que hace que las palabras que proceden de él sean suaves y la conducta sea condescendiente, aun para aquellos que son de la condición más humilde. Una persona jactanciosa, criticona y dominante no es un cristiano, porque ser cristiano significa ser semejante a Cristo. ... NEV 240.2

El que bebe en el espíritu de Cristo lo manifestará en sus palabras bondadosas, y lo expresará con su conducta cortés. El plan de salvación debe suavizar todo lo que sea duro y áspero en el temperamento, y pulir toda rugosidad o arista en las maneras. El cambio exterior dará testimonio de un cambio en el interior. La verdad es lo que santifica, lo que refina. Cuando se la recibe en el corazón obra con un poder oculto, transformando al que la recibe. Pero aquellos que profesan la verdad y que al mismo tiempo son ásperos, huraños y faltos de bondad en sus palabras y comportamiento, no han aprendido de Jesús; todas estas manifestaciones demuestran que todavía son siervos del maligno. Ningún hombre puede ser un cristiano sin tener el espíritu de Cristo, sin manifestar su humildad, suavidad y refinamiento en las maneras. ... NEV 240.3

Los cristianos agradables, bondadosos y bien educados tendrán una influencia que conduzca hacia Dios y su verdad; no puede ser de otra manera. La luz obtenida en el cielo derramará sus brillantes rayos a través de ellos hacia el camino de los demás. ... Las palabras que hablamos, nuestra conducta diaria, son el fruto que crece sobre el árbol. Si el fruto es agrio y desagradable, las raíces de ese árbol no están obteniendo alimento de una fuente pura. Si nuestros afectos son puestos en armonía con nuestro Salvador, si nuestros caracteres son mansos y humildes, evidenciamos que nuestra vida está oculta con Cristo en Dios, y dejaremos tras nosotros una huella brillante. ... Quienes nos observen se darán cuenta de que hemos estado con Jesús y aprendido de él.—The Review and Herald, 1 de septiembre de 1885. NEV 240.4