Consejos Sobre la Salud

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La experiencia de Esaú

Esaú deseaba insistentemente un tipo de comida especial, y había complacido su apetito por tanto tiempo, que no vio la necesidad de rehusar el platillo tentador. Permitió que su imaginación acariciara ese platillo hasta que el poder del apetito arrasó toda otra consideración y lo controló. Pensó que sufriría grandes inconvenientes y probablemente moriría si no conseguía ese guisado particular. Mientras más lo pensaba, más se fortalecía su deseo, hasta que la primogenitura perdió su valor y santidad ante sus ojos y la cambió por un plato de lentejas. Esaú pensó que podía disponer de su primogenitura a su antojo pero cuando trató de recuperarla, aun a base de gran sacrificio, sus esfuerzos fueron inútiles. Entonces se arrepintió amargamente de su impulsividad, su tontería, su locura; pero todo fue en vano. Había considerado su bendición muy livianamente y el Señor se la quitó para siempre. CSI 109.1